Sacramento de la Confirmación
"Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos"
La Confirmación, junto con el Bautismo y la Eucaristía, completa la iniciación cristiana. En ella, el ya bautizado recibe el don del Espíritu Santo y queda "marcado con el sello" de este Espíritu, para vivir la fe con mayor madurez, fortaleza y compromiso, y ser testigo de Cristo en la vida diaria.
Este sacramento es tanto para adolescentes y jóvenes que continúan su itinerario tras la Primera Comunión, como para adultos que, por el motivo que sea, aún no lo hayan recibido. Ambos caminos son igual de habituales y queremos acompañaros en cada uno de ellos.
Reflexiones sobre la Confirmación
"La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para arraigarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, aumentar en nosotros los dones del Espíritu Santo, hacer más perfecta nuestra unión con la Iglesia y concedernos una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe por la palabra y por la acción como verdaderos testigos de Cristo."
Catecismo de la Iglesia Católica, CEC 1303
San Agustín describió el Espíritu Santo como el amor que une al Padre y al Hijo, y que la Iglesia recibe para vivir en caridad y en unidad. Recibir la Confirmación no es "graduarse" de la fe, sino comprometerse de forma madura y libre a vivirla cada día, como miembro activo de la comunidad cristiana.
Información Práctica y Contacto
Para más información, acércate al despacho parroquial de San Agustín del Guadalix en el horario habitual de atención.