Segunda estación: Jesús carga con la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Jesus con la cruz en el calleEl camino que empezó en un jardín solitario ahora lo empuja a unas calles llenas de gente. Miles de personas que están en la ciudad por la Pascua van a ver al reo mientras marcha a su muerte. Jesús había dicho a sus apóstoles que le esperaban sufrimientos, pero ahora carga el peso de la Cruz.

Las vigas astilladas de la Cruz se clavan en sus hombros. La madera se mancha con la Sangre del Cordero. Aunque su sufrimiento trae la vida, su caminar es de muerte. Jesús abraza más que el dolor físico en este momento, pues con cada paso Cristo se adueña de nuestro pecado y toma nuestra sentencia de muerte como suya.

Sólo Dios sabe tus más íntimos temores y problemas. El Señor es el único que comprende completamente los dolores y miedos que cargas cada día, esas son tus cruces.

Sólo Cristo conoce el peso completo de tu Cruz diaria. Algunas cruces parecen más pequeñas que otras, pero todos llevan la cruz que pueden cargar. Incluso Dios cargó una cruz y en su cruz se incluyen todas las tuyas. Cristo conoce los deseos de tu corazón y el peso que cargas sobre tus hombros. Acércate a Cristo con tus problemas, ahora. Invítalo a tus dificultades.

Rézale. No estás solo en este caminar. Con la oración la cruz cambia de hombros.

Padre nuestro…
Dios te salve María…
Gloria al Padre…
 
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