Quinta estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo

Jesus en el calle con hombresCristo se cansaba más y más y un hombre llamado Simón es tomado de entre la multitud y obligado a ayudarle. ¿Acaso entiende él que la cruz que carga cumple una función en su propia salvación? ¿Podría saber las bendiciones que fluirían gracias a su servicio? Simón de Cirene ve los ojos de la Misericordia y responde con compasión. Los dos continúan el camino juntos. La fuerza de Simón alivia el peso que carga nuestro Señor pero sólo hasta cierto punto. Sólo un hombre puede cargar el peso completo, la carga entera del pecado, su nombre es Jesucristo.

Dios no quiere que falles. Dios escucha tu clamor. Dios ve tus luchas. Dios está constantemente trabajando por tu salvación incluso cuando tú no lo haces. Así como Dios mandó a su Hijo para que hiciera lo que nosotros no podíamos, Dios aún envía personas en tu vida – gente que ni siquiera conoces – para ayudarte en el camino. Algunos de los enviados por Dios caminarán contigo toda la vida y otros por breve tiempo, pero todos son importantes y todos son un regalo de tu Padre del cielo. Mira a lo largo de tu vida y descubre a aquellos a quienes Dios ha enviado para ayudarte en tu camino, para aligerar tu carga y ofrecer fortaleza cuando más la necesitas. Asegúrate de dar gracias a aquellas almas y de dar gracias a Dios por ellas.

Padre nuestro…
Dios te salve María…
Gloria al Padre…
 
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