Vía Crucis

Rezar el Vía Crucis …¿Qué es eso?, ¿será aburrido? averígualo aquí.

Las Estaciones del Via Crucis (o camino de la cruz) cuelgan en cada iglesia … sí, esos cuadritos pequeños que estan en la pared de nuestra iglesia de San Agustín.

Están ahí recordándonos el viaje que Jesús llevó a su muerte en la cruz. De hecho, estamos tan familiarizados con ellos que muchas veces no los vemos ni reconocemos cuán poderosos son.

Las Estaciones del Via Crucis nos permiten viajar en oración con Jesús al Gólgota, el lugar de Su crucifixión, pero son mucho más que eso. Nos dan el coraje para viajar junto a los que sufren, para ayudar a los que han caído, para ayudar a alguien a cargar su cruz, para ofrecer un acto de compasión en medio de la humillación, para simplemente sentarse al pie de la cruz y presenciar el sufrimiento y saber que al encontrarnos con otros que sufren, también encontramos a Cristo.

Queremos ayudarte a descubrir que son más que una forma de recordar el sufrimiento y la muerte de Jesús en la cruz; son un medio para entrar en nuestro sufrimiento y experimentar la esperanza de la resurrección.


Jesus y Pilato

Primera estación: Jesús es condenado a muerte

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo Aunque nuestro Señor es inocente, lo hallan culpable. Jesucristo, el único con el poder de condenar a la humanidad, ha sido condenado por ella. Ensangrentado y abatido, el Señor rehúsa defenderse. Habla solo cuando es necesario ofreciendo la verdad a los corazones que estén abiertos. Pilato, confundido por este hombre, se rinde ante la turba que exige la muerte de Jesús. El verdadero…

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Jesus con la cruz en el calle

Segunda estación: Jesús carga con la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo El camino que empezó en un jardín solitario ahora lo empuja a unas calles llenas de gente. Miles de personas que están en la ciudad por la Pascua van a ver al reo mientras marcha a su muerte. Jesús había dicho a sus apóstoles que le esperaban sufrimientos, pero ahora carga el peso de la Cruz. Las vigas astilladas de la Cruz se…

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Jesus en la calle con gente

Tercera estación: Jesús cae por primera vez

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo El cuerpo humano no fue creado para este tipo de dolor físico y emocional. Traicionado y golpeado, deshidratado y moribundo. Sus piernas no pueden más. Su cuerpo está muy fatigado. La espalda de Jesús está desgarrada y sus brazos están cansados por los azotes que recibió horas antes. Aunque es completamente Dios, la humanidad de Cristo está claramente presente en el momento en…

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Jesus con su madre

Cuarta estación: Jesús se encuentra con su madre

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo El único dolor que puede ser más intenso que el dolor físico de Cristo, es ver el efecto que éste tuvo en Su madre, nuestra madre. María quiere ponerse en el lugar de Jesús. El amor profundo de una madre por su único hijo también nos revela algo sobre el amor del Padre. La profecía del dolor de María se cumple frente a…

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Jesus en el calle con hombres

Quinta estación: Simón de Cirene ayuda a Jesús

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo Cristo se cansaba más y más y un hombre llamado Simón es tomado de entre la multitud y obligado a ayudarle. ¿Acaso entiende él que la cruz que carga cumple una función en su propia salvación? ¿Podría saber las bendiciones que fluirían gracias a su servicio? Simón de Cirene ve los ojos de la Misericordia y responde con compasión. Los dos continúan el…

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Jesus con Veronica

Sexta estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo Por el rostro del Salvador corre sangre sagrada. Cae sudor en sus ojos hinchados mientras distingue una figura que se le acerca lentamente. Una mujer llamada Verónica ofrece más que un lienzo a su Señor. Ella le ofrece un corazón compasivo a un alma apasionada. El Espíritu Santo anima a esta hija de Dios a ofrecer sus manos y su toalla al servicio…

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Jesus cae

Septima estación: Jesús cae por segunda vez

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo Las multitudes que celebraban la Pascua se arremolinan en torno a Jesús mientras Él camina por las estrechas calles de Jerusalén. Cada encontronazo con la multitud produce sacudidas de dolor por todo su cuerpo. Sus heridas abiertas están pegadas a la madera de la Cruz. Su Sagrado Corazón se acelera, su presión sanguínea se desploma y Jesús vuelve a caer. Qué fácil sería…

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Jesus con las muerjes

Octava estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo El sonido del llanto sobresalía entre los insultos y gritos. Era un llanto tan apasionado que llamó la atención de nuestro Señor en medio de su propia agonía. Los ojos de Jesús buscaron entre los espectadores y divisaron a un grupo de mujeres que lloraban por Él. Y en ese momento Cristo, el Siervo Sufriente, tiende su mano para aliviar el sufrimiento de…

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Jesus cae

Novena estación: Jesús cae por tercera vez

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo. El Espíritu de Cristo es fuerte, pero su cuerpo muestra debilidad. Es como si el alma del Señor arrastrara su cuerpo hacia el Calvario. El cansancio crece. Sus pulmones fallan. El templo que el reconstruiría en tres días, el templo de su cuerpo, ha caído una tercera vez. Sus rodillas están sangrientas de las otras caídas. Sus piernas están casi sin vida. El…

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Los hombres toman la ropa de Jesús

Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo El camino ha terminado pero la burla no. Jesús es despojado de su última posesión terrena, sus ropas. Expuesto a la vista de todos, sus heridas son visibles ahora, así como lo son los frutos de nuestro pecado: la crueldad del hombre y la presencia del mal. La vergüenza de Adán desnudo es testigo de su pecado, pero la desnudez de Cristo es…

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Jesús clavado en la cruz

Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo. El tiempo ha llegado. Los gritos de dolor resuenan mientras el martillo golpea los clavos. Los soldados romanos eran expertos en la tortura y la ejecución eficiente. Los clavos perforan el cuerpo sagrado que ganó nuestra salvación. La Cruz es levantada a la vista de todos, su cuerpo cuelga bajo el peso y la tensión. Cristo habla palabras de amor, compasión y perdón…

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Jesús en la cruz

Duodécima estación: Cristo muere en la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo. El cielo se oscurece. Cae la lluvia. La tierra tiembla. La creación reacciona a la muerte del Creador. El mal ríe mientras El Transfigurado cuelga sin vida y sin forma. Los ángeles guardan silencio. El mismo Señor se permite ser destruido. No hay más palabras, no hay más milagros. Cristo no se salva a sí mismo, pero lo ofrece todo para salvarnos. Todo…

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Jesús es bajado de la cruz

Decimotercera estación: Jesus es bajado de la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo. El sol se ha puesto. Sólo algunos se han quedado. Por reverencia, se ha permitido bajar el cuerpo sin vida de aquel árbol ensangrentado. El cuerpo que fue arrebatado, ahora es entregado y recibido. Un hombre llamado José toma a Cristo entre sus brazos. María envuelve en sus brazos a Jesús. La escena nos resulta familiar, pero drásticamente diferente a la del día…

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Jesús es puesto en la tumba

Decimocuarta estación: El cuerpo de Jesús es depositado en la cruz

Lector: Te Adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. Todos: Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo. Todo está en silencio. El Corpus Christi-el Cuerpo de Cristo-ha sido puesto en una tumba excavada en la roca. Han envuelto su Cuerpo en mortajas y lo han cubierto de incienso. La cueva alberga al mismo Señor que nosotros no supimos acoger. Han corrido la piedra para sellar la entrada. La oscuridad impregna la tumba, nuestros corazones y el mundo. La fe se…

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